| Serie: | NA |
| Editoras: | Fundación Bigott |
| Géneros: | Poesía |
| Autoría: | Montejo Eugenio |
| Páginas: | 64 pages |
| ISBN 13: | 9789806428393 |
| Tags: | Poesía venezolana |
| Language: | Español |
| Dueño: | Jennie Rodríguez |
| Notas extras: | NA |
LIMINAR. Eugenio Montej o es uno de los más importantes poetas venezolanos de la actualidad. Perteneciente a la llamada generación del 58, su obra se ha proyectado nacional e intemacionalmente hasta gozar de un reconocimiento unánime de los críticos y lectores. En la última década, su valoración se ha traducido en ediciones ycompilaciones varias que han visto luz en España, México,Argentina, Portugal y su país natal. Autor de unos diez títulos de poesía, ensayista fino y penetrante, cultivador también de la escritura heteronímica, Montejo es un poeta tan variable como variables pueden ser sus referentes temáticos: historia, paisaje, memoria, tiempo, legados biográficos, celebración -. de la vida ovisión esperanzada de nuestro lugar en el mundo. Escritor de verso denso, preciso; escritor de la forma, de la frase perfecta, del equilibrio entre sentido ypulsión expresiva; no hay en su obra ni calles ciegas ni falsos amagos, ni reverberancias ni fuegos artificiosos. Poesía esencial, que toca la médula de la materia que nos anima para sabemos seres trascendentes, para celebrar -aunque sea desde la incomprensión- el milagro de la existencia. ConPapiros amorosos, la obra de Montejo se adentra en un terreno hasta ahora desconocido: el de la poesía amorosa. Verso tocado por el alumbramiento de la otredad, por el resplandor de un cuerpo, por las formas femeninas, por todo lo que los dioses han depositado en la figura humana; pero también verso que ve en la bóveda celeste un eco remoto de los cuerpos que batallan en la tierra y en la música de las esferas una caj a de resonancia que recoge la crispación de un vientre o el simulacro de un beso entre amantes. Suerte de correspondencias a la manera de Baudelaire, el amor según Montejo no será nunca un hecho aislado por más soledad ointimidad que cultiven los amantes. Antonio López Ortega.