Ricardo López Méndez, el Vate (7 de febrero de 1903 - 28 de diciembre de 1989) fue un poeta, escritor, periodista, locutor y publicista mexicano. Nació en Izamal, Yucatán, México y falleció en Cuernavaca, Morelos, México, en 1989. Hijo de Juan López Pacheco y de Francisca Méndez Palma. Fue socio fundador de la Sociedad de Autores y Compositores de México.1
Hizo sus primeros cursos en su lugar natal, Izamal, en la escuela "Perseverancia" del reconocido educador Tiburcio Mena Osorio, para más tarde irse a vivir a Mérida, la capital del estado de Yucatán, en donde estudió, primero, en el Instituto Literario y después, en la Escuela Modelo.
Desde muy joven destacó por su talento literario, habiendo pertenecido en la década de los 20 al grupo Esfinge, integrado por los literatos yucatecos José Esquivel Pren, Filiberto Burgos Jiménez, Oswaldo Baqueiro Anduze, Alberto Bolio Ávila, José Salomón Osorio, Clemente López Trujillo, Luis Augusto Rosado, Ernesto Albertos y Ramón Mendoza Medina. Fue también coetáneo, paisano izamaleño y sostuvo perdurable amistad con Miguel Ángel Menéndez Reyes, premio nacional de literatura (México) en 1940
El Poema de las Alas, declamado públicamente en 1925 en una reunión del mencionado grupo fue la primera obra que proyectó a López Méndez en su medio local. En ese entonces el Estado de Yucatán se encontraba en caótica situación política después del fusilamiento en 1924 del líder socialista y ex-gobernador del estado Felipe Carrillo Puerto, con quién El Vate se había vinculado desde 1920, y de quien recibiera el nombramiento de Director de la Biblioteca Zamná del Partido Socialista del Sureste. López Méndez había acompañado al prócer Carrillo Puerto en su último viaje al oriente de Yucatán, después del cual fue fusilado.
Se llama vate al poeta que vaticina el devenir y canta la memoria de su pueblo. López Méndez recibió este apelativo que llevó con orgullo a lo largo de su vida literaria, en honor a su genio creativo y al arraigo de su obra en la sensibilidad del pueblo mexicano que lo hizo su cantor por excelencia a partir de la que tal vez fue su poesía cumbre: El Credo (México creo en ti..)2
El primer poema suyo hecho canción, en 1925, Languidece una estrellita, fue musicalizado por Ricardo Palmerín. De ahí, "El Vate" se proyectó como inspirado poeta cuya obra habría de recorrer el mundo entero envuelta en la música de los mejores compositores de la época y cantadas por los más afamados intérpretes del momento. Canciones como Nunca, Golondrina viajera, Quisiera y Aléjate, con música de un inmortal de la trova yucateca, Guty Cárdenas, han dado la vuelta al orbe y siguen, después de más de setenta años de haber sido compuestas, siendo cantadas y grabadas por los más afamados intérpretes como Julio Iglesias y Plácido Domingo.
Fueron 150 los poemas de Ricardo López Méndez que se musicalizaron para volverse canciones y que siguen habitando en el corazón musical de México y de muchos otros países. Además de los ya mencionados compositores, otros famosos pusieron música a la letra de "El Vate": Alfonso Esparza Oteo, clásico del vals mexicano, Íntimo secreto; Tata Nacho (Ignacio Fernández Esperón), que dio a la soprano Ernestina GarfiasPrimaveral para su interpretación en el Palacio de Bellas Artes, de la capital de la república mexicana; Mario Talavera, Amar en silencio; Gabriel Ruiz Galindo responsable de haber musicalizado 38 poemas de López Méndez, entre los cuales Amor, amor y Desesperadamente; Gonzalo Curiel Barba,4(Tu Partida); hasta el propio Agustín Lara con Puerto Nuevo y Callecita, entre otros muchos conocidos compositores.
No solo en la poesía alcanzó renombre López Méndez. Su prosa también mereció elogio del público y de la crítica literaria: Estampas de la Historia de México, La imprenta en Yucatán, Lope de Vega y José María Vigil, son algunos de los libros que salieron de la pluma de este autor. Como periodista colaboró en varios de los más importantes periódicos de Yucatán y de la Ciudad de México: El Diario de Yucatán, El Universal Gráfico, Excelsior, Novedades, El Nacional, acogieron por más de cuarenta años sus artículos.
Se desempeñó como locutor y publicista destacando su colaboración en la XEW desde la fundación de esa radiodifusora en donde ejerció usando su abaritonada voz junto a la de otros famosos como Pedro de Lille, su paisano Humberto G. Tamayo y Manuel Bernal, gran declamador de México, cuya interpretación del Credo se hizo famosa.
Ricardo López Méndez incursionó exitosamente como empresario en la radiodifusión, habiendo fundado y dirigido varias estaciones transmisoras en el territorio mexicano, desde Tamaulipas hasta Yucatán y Quintana Roo.
Fuente: es.wikipedia.org.