Muy pocos datos tenemos todavía de Alfredo Juderías Martínez, que nació en Molina de Aragón, y estudió la carrera de Medicina en Madrid, formándose junto a Gregorio Marañón, de quien siempre fue amigo y compañero, y tras la muerte del maestro, recopilador de sus Obras Completas. Llegó a ser Comandante, en los días de la Guerra Civil, en el ejército republicano, y represaliado tras la contienda, aunque su profesión de médico, y su especialidad de otorrinolaringólogo, de los que había muy pocos especialistas tras el impasse bélico, le hicieron sobresalir enseguida, llegando a ser Jefe de Sección de esa especialidad en el Hospital "La Paz" de Madrid.
Amigo de García Lorca, de Camilo José Cela y de César González Ruano, pasaba los veranos en Sigüenza, donde compró casa y vivió hasta su muerte. Fue un magnífico escritor, y nos dejó, entre otros, títulos como "Gregorio Marañón, la medicina y los médicos", "Idearium de Marañón", "Antología de médicos poetas", y "Marañón, evocación al maestro" que publícó en 1962 y fue presentado en la Casa de Guadalajara en Madrid. Le hizo famoso su obra "Cocina para pobres" y escribió también "Viaje por la Cocina hispano-judía". Esa excursión por el mundo de la gastronomía marginal le ha dado posteriormente gran fama.
Pero para los que nos interesa Guadalajara, Juderías es el autor de dos interesantes libros que hacen alusión a nuestra provincia. Uno es "24 horas en Molina de Aragón", un brevísimo opúsculo que apareció en 1968 y reeditó Rayuela en 1988, otra vez agotado. Y su obra cumbre, poética y entretenida, simplemente genial, el "Elogio y Nostalgia de Sigüenza" en el que remeda a su maestro Marañón, y nos da una visión de a Ciudad Mitrada, relatada con un gracejo impar, y que ha conocido ya cuatro ediciones desde que apareció en 1958. Justo al cumplirse el medio centenario de su publicación, la Editorial AACHE de Guadalajara ha sacado nuevamente este libro, en edición de lujo, como un homenaje a la figura de este escritor molinés, hasta ahora poco considerado entre nosotros, pero que tuvo una pluma exquisita, y una capacidad de trabajo, y de galanura, inigualables.
Fuente: aache.com.