| Serie: | Colección Adonais |
| Editoras: | Ediciones Rialp |
| Géneros: | Poesía |
| Autoría: | De Bengoechea Javier |
| Páginas: | 52 pages |
| Tags: | Poesía española |
| Language: | Español |
| Dueño: | Biblioteca José Ramón Medina |
| Notas extras: | NA |
Dice Florencio Martínez Ruiz en La nueva poesía española (1971), que hacia 1955 empezaron a surgir una serie de poetas “diferentes” que rompen el usual servicio de la poesía “senior”, o sea, garcilasismo, poesía social, tremendismo y escuela neorromántica con una viva sustancia humana y una remoción estética de efectos espontáneos y liberadores.
Pues bien, entre los poetas de esa poesía “senior” hemos de situar la del poeta bilbaíno Javier de Bengoechea, nacido en 1919, premio Adonais 1955 por su libro Hombre en forma de elegía. Una obra anterior suya, Habitada claridad, había sido accésit del mismo premio en 1950.
La obra que tenemos entre las manos se inserta dentro de un orden clásico, tanto en la forma como en el tema. Precedidos de unas redondillas, se suceden treinta y un sonetos, divididos en tres partes. El amor en forma elegíaca y la muerte imperan en la totalidad del poemario, en el que no faltan simbolismos que se orientan a la finalidad neorromántica del libro en el cauce de un garcilasismo, en este caso no precisamente sosegado y latréutico; sosiego y exaltación religiosa que fueron divisas de la poesía de los cuarenta frente al impacto revulsivo de la revista “Españada” (nacida precisamente en el mismo año que “Cántico”, de signo estético).
Como se ha dejado entrever, en este conjunto de sonetos de buena ejecutoria, el espíritu religioso de Bengoechea no se duerme en una paz espiritual propagandística de la época; su tono dolorido campea en la primera parte, culminando su queja en “Muchacha” que “En un principio fue lo que se acaba”, en un oxímoron escalofriante, y ”A una mejilla blanca”, en la “que ya no está una rosa donde estaba”, en imagen elocuente; como la existencia humana en evocación de Quevedo le parece que “la vida es larga para ser tan corta”. La sombra de la muerte planea por todo el libro, así como la soledad, ”que limita con el pecho” del poeta. Podríamos establecer prudentemente un paralelismo entre el desencanto de Bengoechea con la agitación de su paisano Blas de Otero en su libro Ancia, si bien esta obra está más vinculada a su entorno histórico que la de aquél. (...)
Fuente: islabahia.com.