"Una lectura del poemario Quieto (2014), de Víctor Manuel Pinto, nos confiere una revisión y ubicación que no puede ser esquiva dentro de la poesía emergente venezolana. Su propuesta estética reciente se moviliza hacia una periferia escritural en la que se acentúa una voz violenta y a la vez afable de fondo, que en este caso no es una contradicción, sino una singularidad que ha caracterizado su oficio recabado en poemarios anteriores: Aldabadas (2005), Mecánica (2006), Caravana (2010) y Voluntad para no matar (2011)." Robert Rincón. Fuente:
https://letramuertaed.com/quieto/