En estos tiempos de catástrofes anunciadas, dudas y violencia, desafíos y corrupción, aparece un libro sobre la vida y la obra de César Dávila Andrade, el más grande poeta ecuatoriano de todos los tiempos, escrito por Jorge Dávila Vázquez, una de las más altas cifras en la narrativa del Ecuador de finales de milenio. Todos estos factores ya lo anuncian como refugio, como un remanso. Ya lo hacen sugestivo. Ya concita expectativas. Ya impulsa a recorrer sus páginas. Y, más todavía, si es que nos informamos que es el resultado de una larga y fecunda investigación, que es fruto de una tarea de muchos años, que, en fin, es un trabajo realizado con ejemplar rigor científico pero, sobre todo, con profundo y filial afecto hacia la figura y la obra del poeta.
Esto nos permite aclarar que si el lector piensa que la crítica literaria significa relumbrón, lenguaje acartonado, terminología esotérica, este texto lo defraudará. Si es que cree que va a encontrar gráficos, diagramas, prolijas estadísticas, precisiones sobre el ángulo de la metáfora, la frecuencia de las desviaciones o la reiteración de una palabra determinada, tampoco se satisfarán sus anhelos. En suma, este libro no se caracteriza por el frío, robotizado e implacable registro que empapa los textos de quienes defienden a ultranza el carácter científico de la Crítica Literaria. Por el contrario, Jorge Dávila concibe la Crítica Literaria como un auténtico arte. Y, por lo tanto, como un acto de amor. Por eso no es, no puede, ni quiere ser, objetivo e imparcial. Valora al poeta y no disimula el orgullo de su sangre.
Fuente: uasb.edu.ec